FALLECE SALVADOR LOZANO, SALVA EL DEL “ALHAMBRA”.

La capilla del tanatorio de Caravaca de la Cruz se quedaba pequeña en la mañana del viernes, para rendir el último homenaje a Salvador Lozano Martínez. “Salva del Alhambra” como era conocido por todos los habitantes de Caravaca, regentaba desde hace más de veinte años un bar situado junto a la iglesia mayor del Salvador.

“El Alhambra” era punto de visita obligado en muchas fechas del año, y más ahora en estos días donde el reloj que marca el calendario festero comienza a dar sus primeros latidos.

Salva no tuvo una vida fácil, luchador incansable, trabajador de sol a sol la fortuna no le dio respuesta en muchas ocasiones a su duro esfuerzo. Su vida casi se convierte en desgracia en la trágica noche del 6 de octubre de 2005, cuando el corazón de todos los Caravaqueños se quedo parado al ver como la muerte y la violencia sin razón, nos arrancaba una de nuestras rosas más preciadas, y se podía haber llevado por delante a dos más (una de ellas su hija).

Junto a Salva, siempre su compañera en el bar, su esposa y la madre de sus dos hijos. Mari Cruz otra luchadora, los dos vivieron en primera persona su enfermedad y lucharon contra viento y marea. Al final y tras un largo camino, la muerte les ganó la batalla y en pocos días se cumplirá el segundo aniversario de su partida.

Muchos de nosotros hemos tenido la suerte de compartir muy buenos momentos en ese pequeño rincón de la ciudad, y nunca por muy dura que les fuera la vida, pudimos ver en sus rostros una mala cara o la falta de un gesto de cariño y de atención.

Desde ahora en el cielo se sirve torta de boquerón y buñuelos de bacalao, con sabor a Caravaca vieja, con sabor a Alhambra. Descanse en paz y que en el recuerdo perdure la memoria de su fiel compañera y esposa.