Más que recomendable el artículo de Juan José Millás hoy en EL PAÍS. La separación más que evidente entre los que gobiernan o se oponen al gobierno y los que son / somos gobernados, es una brecha difícil de reducir. Los segundos raramente, incluso aunque hayamos estado en esto y sigamos interesados en los temas, somos capaces de sentir que los temas que están encima de la mesa, lo están: Primero, porque nos afectan en este momento, y segundo, porque si no, lo harán en un futuro.
Sé que es complicado transmitir el trabajo, pero tengo la convicción de que en vez de aprender con el tiempo a transmitir, lo que se está consiguiendo es meterse dentro de una burbuja que en nada ayuda a recuperar la tan llevada y traída “confianza”. En Geofgrafía Subjetiva se puede encontrar un análisis a fondo de lo que yo aquí simplemente esbozo.
El problema fundamental para mí, es que en este país nuestro los políticos, en la mayoría de los casos carecen de empatía. Y eso es preocupante, cuando el pensamiento principal de muchos millones de ciudadanos es si el mes que viene tendré un trabajo, o cuánto me va a durar el paro o que haré cuando ninguna de esas dos cosas aporte ingresos en mi cuenta del banco, o dónde voy a encontrar un trabajo.
Como dice una amiga mía a fin de cuentas, a veces da la impresión de que los que mandan aplican aquello de que ”no es lo mismo, el nene tiene hambre, que dale teta al nene” , aunque me gustaría que no fuera así.

3 Abril 2009 a las 18:12
[...] medio del estupendo blog de Carmen Porras accedí a leer el artículo que Juan José Millás dedicó al tema de las compatibilidades de los [...]
3 Abril 2009 a las 20:38
[...] medio del estupendo blog de Carmen Porras accedí a leer el artículo que Juan José Millás dedicó al tema de las compatibilidades de los [...]